Flores de Mieza: la estrella de Belén

La estrella de Belén u ornitogalo (Ornithogalum umbellatum) puntea aquí y allá los berrocales del Carrascal con sus estrellas de blanco inmaculado. Su nombre científico se corresponde punto por punto (del griego ornithos = pájaro, y gala = leche) con otro de los otros nombres con los que se la conoce, leche de gallina ó leche de pájaro. Como sus flores se abren a pleno sol y se cierran al caer la tarde, en otros idiomas recibe los bonitos nombres de “dama de las once” (dame d’onze heures, eleven-o’clock lady) ó “siesta” (nap-at-noon).

Es una planta bulbosa como el ajo, con el que comparte una cierta semejanza, y se usa con fines ornamentales (en norteamérica, donde no era nativa, ha escapado al estado silvestre, y se la puede encontrar en muchas zonas a lo largo del país). Es tóxica por ingestión tanto para las personas como para el ganado si la ingieren por accidente, y se utiliza en algunos remedios medicinales, ya sean tradicionales o modernos.

Lo que no ocupa lugar: